ORLANDO, Florida -- En el día de su cumpleaños número 34, Félix Hernández debería estar preparándose para su próxima salida, con los Atlanta Braves o cualquier otro equipo de Grandes Ligas con un puesto disponible para un veterano de noble pasado, pero con el hambre de un novato plebeyo.
Sin embargo, debido a la pandemia del coronavirus, que tiene frizadas las operaciones de las ligas deportivas más importantes del mundo, el histórico derecho venezolano está en cuarentena, como la mayoría de los habitantes de planeta, con su carrera en el limbo shakespeariano del "ser o no ser".
"Ser" porque Hernández tenía efectividad de 1.98 en la primavera en ruta a ganarse un puesto en el roster del día inaugural de los Bravos cuando el coronavirus detuvo las ligas de exhibición en Arizona y Florida el 12 de marzo. "No ser" dado que Hernández firmó un contrato no garantizado por un millón de dólares para tratar de llenar alguna ausencia temporal, más probablemente la del zurdo Cole Hamels, quien se lastimó el hombro mientras trabajaba en la temporada muerta.
"Creo que aún puedo lanzar en Grandes Ligas. Entiendo que no estoy en la mejor posición de mi carrera para, pero creo que aún puedo ayudar. Quiero seguir en este juego y no es por dinero", dijo Hernández en enero a ESPN Digital.
"Quiero seguir lanzando porque me siento bien físicamente, quizás mejor que en los últimos dos años, y porque no quiero irme sin tratar de jugar en la postemporada. También quiero conseguir algunos números que me faltan para mejorar mi expediente de carrera", agregó.
El mejor lanzador en la historia de los Seattle Mariners y uno de los mejores latinos de todos los tiempos, "King Félix" tiene marca de 169-136, efectividad de 3.42 y 2,524 ponches en 2,729.2 entradas en 419 juegos en una carrera que incluye seis convocatorias al Juego de Estrellas, el premio Cy Young de la Liga Americana en el 2010 y dos títulos de Lanzador del Año de The Sporting News (2010 y 2014).
"El Rey" venezolano es el único lanzador en la historia de las Grandes Ligas con un juego perfecto, un premio Cy Young y 2,500 ponches, de acuerdo a la Guía de Prensa de los Bravos. Su joya monticular contra los Tampa Bay Rays el 15 de agosto del 2012 fue apenas el séptimo juego perfecto de todos los tiempos que termina con pizarra de 1-0.
Pero Hernández quedó agente libre después de tener marca de 1-8 y efectividad de 6.40 en 15 juegos en el 2019, tras terminar con 5.55 en 29 apariciones el año anterior, cuando además perdió la titularidad en la rotación abridora de los Marineros por primera vez desde que debutó en Grandes Ligas en el 2005.
Los Bravos lo firmaron el 20 de enero, tres semanas antes de abrir su campamento de entrenamientos en Florida. En cuatro aperturas de pretemporada, "El Rey" abanicó a 14 bateadores y solo concedió tres carreras. En su última salida, logró seis ponchetes y permitió una carrera en cinco innings contra los Boston Red Sox.
En una situación normal, Atlanta debió informarle a Hernández si era parte del equipo a más tardar el 21 de marzo (cinco días antes del día inaugural) o tenía la posibilidad de ofrecerle el bono de retención de $100 mil dólares para asignarlo a ligas menores, con la posibilidad de regresar a la agencia libre si no era subido para el mes de junio. Con su desempeño en historial y la situación de Hamels, las probabilidades de que Hernández fuera parte de la nómina inicial de Atlanta eran extremadamente altas.
Con el paso del tiempo, y la recuperación de Hamels, entonces no es tan claro el rol que tendría Hernández en ese equipo si la temporada comenzara en algún momento en los próximos meses. Los equipos de Grandes Ligas y la Asociación de Peloteros acordaron suspender ese tipo de decisiones hasta cinco días antes de la potencial nueva fecha de inicio.
Básicamente, en el día de su cumpleaños 34, Hernández, en cuarentena debido al coronavirus, no sabe con certeza si tendrá un puesto asegurado en Atlanta cuando regrese el béisbol.
